Paso 5: El Procedimiento

La siguiente información te dará una idea de lo que puedes esperar durante el procedimiento o los procedimientos, aunque cada clínica hace las cosas de manera distinta. Si tienes alguna duda sobre cómo serán tus citas, pregunta en la clínica donde las tienes programadas.

Los pasos del procedimiento de aborto y el número de citas que necesitarás dependen de cuántas semanas de embarazo tengas el día de la cita.

Hay personas que se sienten mejor cuando saben de antemano lo que va a pasar en cada momento. Para otras, pensar en cada paso puede resultar estresante. Mientras leas esta guía, piensa en lo que será mejor para TI. Las secciones siguientes incluyen información detallada sobre lo que ocurre durante cada cita y cada tipo de procedimiento, pero está bien si prefieres saltarte esta parte y no saber todos los detalles.

  • ¿Qué es un aborto por dilatación y evacuación?

    A partir de las 14 semanas aproximadamente, el procedimiento de aborto más común se llama dilatación y evacuación (D&E). También es posible que escuches los términos «aborto por procedimiento» o «aborto quirúrgico». Algunas personas también lo llaman D&C (dilatación y curetaje o legrado). La diferencia principal entre un D&C y un D&E es la etapa de embarazo. Los procedimientos de D&E son muy seguros y son uno de los procedimientos de aborto más comunes.

    ¿Y si mi aborto es antes de las 20 semanas?

    Antes de las 16 o 17 semanas, una D&E suele durar solo un día.

    Después de las 16 o 17 semanas, dependiendo de la clínica o el hospital, es posible que te hagan un procedimiento de dos días. No pasarás la noche en la clínica; se llama «procedimiento de dos días» porque en la primera visita te colocarán pequeños dilatadores en el cuello uterino. Esto ayuda a preparar tu cuerpo y hace que el procedimiento sea aún más seguro y rápido el segundo día. Dependiendo de tu situación médica, es posible que regreses al día siguiente o que pases la noche en un hospital si el procedimiento se realiza en un hospital.

    ¿Qué pasa si mi aborto es después de las 20 semanas?

    Alrededor de la semana 20 o depués, es posible que necesites entre dos y tres citas, dependiendo del centro de salud y de tu situación particular.

    Esto es lo que generalmente puedes esperar durante esas citas (más abajo encontrarás información más detallada):

    • Primera cita: pasarás por el proceso inicial de admisión y después te pondrán una inyección que detiene la actividad cardíaca fetal (si quieres saber más, consulta más abajo la sección «¿Qué es el òbito fetal inducido?» más abajo).

    • Segunda cita: después de la inyección, el embarazo deja de desarrollarse. Sin embargo, será necesario retirar el feto mediante un procedimiento breve para completar el aborto. El profesional de salud colocará dilatadores en el cuello uterino (el pequeño canal que conecta la vagina con el útero). Dependiendo de cómo responda tu cuerpo, es posible que el aborto se realice ese mismo día. 

    • Tercera cita: si es necesario (por lo general, si tienes más de 27 semanas de embarazo), se realizará el procedimiento para retirar el feto.

    Una vez que termine el procedimiento, tendrás tiempo para descansar y recuperarte antes de que te den el alta.

    ¿Cuánto tiempo tarda una D&E? 

    El día del procedimiento, planifica pasar todo el día en la clínica o el hospital. Si tienes una cita antes del día del procedimiento, por ejemplo para colocarte dilatadores o recibir una inyección, espera estar allí entre 2 y 4 horas. Puedes llevar algo para pasar el tiempo, como un libro, una revista o un cargador para el teléfono.

    El procedimiento de dilatación y evacuación (D&E) en sí es breve y suele durar 30 minutos o menos. Sin embargo, los médicos y el personal de enfermería necesitan tiempo para realizar preparativos importantes, como análisis de sangre y preparar la sala. Por eso, es posible que tengas que esperar bastante antes del procedimiento.

    Como explica un profesional de salud: «Hay muchas cosas que pueden hacer que un procedimiento dure más tiempo, pero eso no lo hace más peligroso. Si tardamos más, es simplemente porque necesitamos ser cuidadosos».

    Los procedimientos de dilatación y evacuación (D&E) pueden realizarse de forma segura tanto en clínicas ambulatorias como en hospitales. Las personas con ciertos problemas de salud o antecedentes de cesárea pueden necesitar ir a un hospital.

    Los procedimientos hospitalarios también son seguros, pero pueden requerir más visitas previas y resultar más costosos si no tienes seguro o si el hospital no acepta tu seguro. (Consulta la sección 2: Cómo pagar tu cita)

    ¿Cómo funciona una dilatación y evacuación (D&E)?

    Cada proveedor tiene su propio proceso. Si te han dicho que el proceso durará dos días, esto es lo que puedes esperar:

    Día 1:

    • Te harán una evaluación que incluye repasar tu historial médico y hacerte una ecografía. 

    • El profesional de salud puede administrarte una inyección para detener la actividad cardíaca del feto (para más información, consulta la sección «¿Qué es el “óbito fetal inducido”?» más abajo)

    • El profesional de salud colocará dilatadores (pequeños tubos, parecidos a los tampones) en el cuello del útero para que se abra poco a poco.

    • Los dilatadores ayudan a preparar el cuerpo para facilitar el procedimiento y hacerlo lo menos doloroso posible.

    • Es posible que sientas cólicos o molestias después.

    • Dependiendo de la clínica y de cuántas semanas de embarazo tengas, es posible que también te receten algunos medicamentos para ayudar a ablandar el cuello uterino antes del procedimiento del segundo día.

    • La mayoría de las clínicas suelen darte analgésicos para tomar antes y después de la colocación de los dilatadores. Pregunta sobre esto cuando programes la cita para saber si necesitas llevar tus propios medicamentos para el dolor. 

    • Te irás a casa o volverás al lugar donde te estés hospedando.

    Día 2:

    • Regresarás a la clínica o al hospital para el procedimiento.

    • Dependiendo de la clínica y de las semanas de embarazo, es posible que te pidan que te pongas unas pastillas llamadas misoprostol en la vagina o en el interior de la mejilla antes del procedimiento. 

    • Cuando el equipo esté listo para recibirte, entrarás en una sala parecida a un pequeño quirófano o consultorio médico.

    • Es posible que una enfermera o un anestesiólogo te administren medicamentos por vía intravenosa para ayudar a relajarte o dormirte.

    • El profesional de salud utilizará una aspiración suave e instrumentos médicos para vaciar el útero.

    • El procedimiento suele durar unos 30 minutos. Termina cuando el equipo médico confirma que el útero está vacío y que el sangrado está bajo control.

    Manejo del dolor:

    • Puedes tomar analgésicos como Advil o Tylenol para aliviar los cólicos.

    • Es posible que en la clínica te den el alta con un analgésico oral más fuerte.

    ¿Voy a sentir algo durante el procedimiento?

    Durante una dilatación y evacuación (D&E), cada personas siente el dolor de manera muy distinta. Recibirás sedación; sin embargo, existen distintos tipos de sedación y cada persona tiene un nivel diferente de tolerancia al dolor.

    Por ejemplo, hay personas que simplemente tienen una menor tolerancia al dolor, o quizá estás tomando medicamentos o sustancias que pueden afectar la eficacia de la sedación. Para que sepas qué esperar, ten en cuenta que algunas personas sí sienten presión e incluso algo de dolor. Aun así, los equipos médicos de las clínicas harán todo lo posible para que te sientas lo más cómoda posible.

    También hay personas que se hacen una dilatación y evacuación (D&E) ambulatoria con sedación moderada o profunda (por ejemplo, con medicamentos como fentanilo, Versed, propofol o ketamina) y sienten muy poco dolor. Un profesional lo explica así: «La mayoría de las personas no recuerdan el procedimiento o están relajadas y conversando durante el mismo. Cuando termino, suelen decir: “Espera, ¿eso fue todo?”». En los procedimientos ambulatorios con sedación profunda (propofol), estarás completamente dormida.

    Algunas personas deciden hacerse el procedimiento en un hospital porque quieren asegurarse de recibir anestesia general, lo que significa estar completamente dormida. Si recibes anestesia general, te despertarás después en una sala de recuperación y descansarás hasta sentirte lista para irte.

    Aunque la anestesia general te deja completamente dormido, la mayoría de las personas a quienes se les administra una sedación moderada afirman que tampoco se sienten despiertas ni conscientes durante la intervención.

  • El óbito fetal inducido (OFI) es una inyección médica que detiene el latido cardíaco fetal antes del procedimiento para interrumpir el embarazo. También puede llamarse «inyección feticida». Este paso se realiza para que el procedimiento sea lo más seguro posible, ya que tu seguridad siempre es la prioridad principal.

    La inyección se administra por vía vaginal o abdominal, dependiendo de cuántas semanas de embarazo tengas y de la práctica habitual de tu clínica. 

    ¿La inyección duele?

    • En las inyecciones abdominales, la sensación será similar a la de una inyección en el brazo, seguida por un poco de presión o cólicos cuando entra el medicamento. Estas molestias son temporales y deben desaparecer una vez termine la inyección (unos 5–10 minutos). Algunos profesionales de salud adormecen el abdomen con lidocaína antes de realizar la inyección.

      • Puede resultar incómodo, de forma similar a otras inyecciones médicas o a una amniocentesis (una prueba habitual durante el embarazo). 

      • Un profesional de salud describe una inyección abdominal así: «La mayoría de las personas dicen que el dolor es como un 2 de 10, si es que sienten algo, y muchas sienten alivio una vez que termina».

    • Para las inyecciones vaginales, el profesional de salud adormece el cuello uterino y la parte baja del útero con lidocaína (un medicamento anestésico).

      • Esto ayuda a que el procedimiento sea más cómodo.

      • La mayoría de las personas no necesitan sedación (medicamentos que te darán sueño).

      • Algunas clínicas aplican gel de lidocaína antes de colocar el espéculo para reducir las molestias.

      • Dependiendo de la clínica, es posible que puedas aplicarte el gel tú mismo si lo prefieres.

  • La mejor forma de describir un aborto por inducción es decir que consiste en tomar medicamentos para iniciar un proceso similar al parto, algo que tu cuerpo sabe hacer de forma natural.

    Las personas pueden optar por este tipo de aborto por diferentes motivos:

    • En algunas etapas del embarazo, puede ser la única opción.

    • Hay personas que quieren vivir la experiencia del parto o tomarse un tiempo para despedirse.

    • Etapa: suele realizarse a partir de la semana 24, aunque a veces ya en la semana 22.

    • No todas las clínicas ofrecen abortos por inducción, pero algunas sí lo hacen.

    Cómo funciona:

    • Te pondrán una inyección para interrumpir el embarazo, ya sea a través del abdomen o del cuello uterino (consulta la sección anterior: «¿Qué es el “óbito fetal inducido”?»).

    • Una vez que se detiene la actividad cardíaca fetal, la clínica puede utilizar dilatadores y medicamentos para ayudar a abrir el cuello uterino. Es posible que necesites varios medicamentos. Este proceso puede durar varias horas o incluso más de un día.

    • Pasas por un proceso similar al del parto, pero, a diferencia de un nacimiento con vida, darás a luz a un feto mortinato.

    • Hay personas que empiezan el proceso en una clínica y completan el procedimiento en un hospital.

    • Después, el equipo médico te observará durante un rato para asegurarse de que el sangrado esté controlado y de que el dolor esté mejorando. Después podrás irte a casa.

    Por qué podría ser necesario ir a un hospital:

    • Hay quienes prefieren un hospital que esté cerca de su ginecólogo, partera o familia.

    • Puede que no haya clínicas cercanas que ofrezcan abortos por dilatación y evacuación (D&E).

    • Ciertas afecciones médicas pueden requerir atención hospitalaria por motivos de seguridad.

    Nota: Los procedimientos de inducción pueden utilizar dilatadores osmóticos (Laminaria y/o Dilapan) para la dilatación y, después, técnicas de inducción del parto (con medicamentos como el misoprostol y posiblemente Pitocin) para lograr una mayor dilatación. Esto suele (aunque no siempre) resultar en restos fetales intactos.

  • Los abortos por cesárea son muy poco frecuentes. Es posible que necesites uno si tienes placenta accreta o placenta previa, que son afecciones médicas relacionadas con la ubicación de la placenta en el útero. Esta también puede ser la opción más segura si has tenido varias cesáreas anteriormente.

    Los profesionales de salud suelen comprobar estas afecciones mediante una ecografía en la consulta. Si parece que podrías necesitar un aborto por cesárea, tu profesional de salud o equipo médico hablará contigo primero y te ayudará a comprender los próximos pasos.

  • Primero: si no quieres ver el producto del embarazo después del aborto, está bien. Pero si sí quieres hacerlo, es posible. Algunas pacientes reciben huellas de las manos o los pies después del aborto. Puede que tu profesional de salud lo mencione, pero si no lo hace, siempre puedes preguntar. También pueden ofrecerte otras formas de conservar recuerdos, como fotos o videos de la ecografía.

    Para algunas personas, ver el embarazo después de una D&E avanzada puede ser difícil. No todas las clínicas tienen experiencia con esto o una cultura de permitir que las personas elijan si quieren verlo. Pregunta en la clínica al momento de programar la cita si esto sería posible. Algunas clínicas pueden pedirte que programes un aborto por inducción en lugar de una D&E, lo que podría significar esperar varias semanas más hasta que el embarazo esté más avanzado. Si sientes que ver el producto del embarazo será una parte importante de tu experiencia, llama a distintas clínicas de aborto avanzado y programa la atención en un lugar que pueda respetar tus deseos. 

    Si tienes un aborto por inducción, la experiencia se parece más al parto, y lo que veas puede parecerse más a lo que esperas.

    Un profesional de salud explica:

    «Tu cuerpo hizo algo y, si quieres saber sobre ello, ¿cómo podría ocultártelo? Tú eres la persona más indicada para decidir si quieres verlo o no. Si sientes que quieres verlo, hazlo; no dejes que el miedo te detenga. Si sientes que has encontrado una manera de despedirte en tu corazón, deja que eso te dé consuelo».

    También es posible que puedas organizar un entierro o una cremación privada. Si te interesa, pregúntale a tu clínica. La clínica puede ayudarte a coordinarlo con la funeraria, pero tendrías que pagar tú mismo el entierro o la cremación. Las organizaciones de apoyo práctico también pueden ayudarte con este costo. Asegúrate de preguntar en la clínica o a la organización de apoyo práctico si necesitas ayuda económica para cubrirlo.

    Nota: sean cuales sean tus circunstancias o los motivos por los que hayas tenido un aborto avanzado, tienes derecho a reconocer y vivir esa experiencia como tú quieras. Has pasado por mucho para llegar hasta este punto y nadie puede decirte lo qué es o no es apropiado después de lo que has vivido. 

    Una paciente dijo: 

    «Que yo no supiera que estaba embarazada no significa que no sintiera una pérdida. Veo que a algunas mujeres se les reconoce mucho su dolor porque querían tener a sus bebés, pero de alguna manera parece que todo es culpa mía y a mí nadie me reconoce nada. Ojalá alguien me hubiera dicho: “Siento mucho tu pérdida”, porque yo también viví ese duelo».

  • Mucha gente se pregunta si un feto puede sentir dolor. Actualmente, la mejor evidencia científica indica que los fetos no sienten dolor. El nivel de oxígeno en el cerebro fetal es muy bajo, aproximadamente el mismo que tendría una persona en la cima del Monte Everest. Esto no es suficiente para que el cerebro tenga conciencia.

    Para comparar, pensemos en el parto. Durante el parto vaginal, la cabeza del bebé se aprieta para poder pasar por la pelvis y el canal del parto. Nadie le haría esto a un recién nacido a propósito y, sin embargo, nadie propone administrar anestesia a los fetos antes del nacimiento.

    Hay personas a las que les angustian los movimientos fetales que ven en las ecografías. Durante el embarazo, estos movimientos inconscientes son necesarios para preparar el cerebro y el cuerpo para una conciencia futura, pero no indican que el feto sea consciente.

    En resumen, el cuerpo no está preparado para que un feto sienta dolor de forma consciente en ninguna etapa.