Recursos y orientación para acompañantes
Cuando alguien a quien quieres se hace un aborto, especialmente en etapas avanzadas del embarazo, puede necesitar apoyo emocional y/o físico durante toda la experiencia.
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No es raro sentir cólicos y/o sangrado después de un aborto. Ofrécele a tu ser querido una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente para aliviar los cólicos. Puede ser útil tener a mano compresas menstruales, analgésicos de venta libre como Tylenol (paracetamol/acetaminofén) o Motrin (ibuprofeno), y algunas de las comidas reconfortantes favoritas de tu ser querido para ayudar durante la recuperación.
Echa una mano mientras tu ser querido se recupera (por supuesto, con su permiso). Ofrécete a hacer recados, comprar comida, cuidar de sus hijos o pasear al perro. Prepara comidas reconfortantes, mantén la casa ordenada y recuerda: ¡un juego de sábanas limpias puede marcar una gran diferencia!
A algunas personas les reconforta la presencia física de alguien que les apoye mientras se recuperan. Puedes ofrecerte a sentarte junto a tu ser querido, darle un masaje suave en la espalda o abrazarle, siempre con su consentimiento.
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La escucha activa, también conocida como escucha empática, es una herramienta que puedes utilizar para ayudar a tu ser querido a sentirse escuchado, comprendido y aceptado tras su aborto. Muestra interés por conocer los sentimientos de tu ser querido respecto a su aborto. Escucha sin interrumpir ni contradecir. Intenta no juzgarle y trátale con comprensión y respeto.
Respeta sus límites. Si tu ser querido no quiere hablar sobre su aborto, respeta su decisión y no le presiones. Asegúrate de que sepa que estás ahí para escucharle si cambia de opinión. Más abajo encontrarás recursos que puedes compartirle si quiere hablar con otras personas que también se han hecho un aborto.
Recuerda: no hay una sola forma de sentirse después de un aborto. Algunas personas sienten tristeza, culpa o enojo. Otras se sienten muy felices, aliviadas o llenas de energía. La mayoría de las personas sienten una mezcla de varios de estos sentimientos, o incluso de todos ellos, y ninguno está mal. Puedes apoyar a tu ser querido recordándole que sus sentimientos son normales y que te importan, sin importar cómo se sienta.
Existe un estigma adicional relacionado específicamente con los abortos en etapas avanzadas del embarazo. Es posible que tu ser querido exprese sentimientos de culpa o vergüenza. Puede ser útil recordarle que tomó la mejor decisión que pudo en ese momento, que le quieres y que estás ahí para apoyarle. Recuérdale que no tiene por qué sentir culpa ni vergüenza.
A continuación encontrarás ejemplos de frases que pueden ayudar a tu ser querido a sentirse escuchado y comprendido después de un aborto. No existe una sola forma correcta de responder; recuerda que lo más importante de la escucha activa es escuchar y responder a partir de lo que tu ser querido comparta contigo.
«Gracias por contármelo».
«Veo que te cuesta hablar de esto. Gracias por confiar en mí».
«Estoy aquí para apoyarte».
«Está bien sentirse [triste, frustrado, desconectado, enojado]. Tomaste la mejor decisión que pudiste tomar con la información que tenías en ese momento».
«¿Hay algo que pueda hacer para que te sientas más [a gusto, seguro, tranquilo, cuidado]?»
«Te quiero mucho».
«Eres una buena persona. Sé que tomaste la mejor decisión para [ti, tu familia], aunque haya sido difícil».
Respeta la privacidad de tu ser querido. Es posible que no quiera que otras personas sepan sobre su aborto. Esto puede deberse a que teme que los demás lo juzguen, a preocupaciones sobre posibles consecuencias legales o simplemente a que quiere mantener su experiencia en privado. Sea cual sea la razón, respeta su privacidad y demuéstrale que puede confiar en ti para hablar de su experiencia.
Es normal que el dolor y otros sentimientos reaparezcan en momentos inesperados, incluso muchos meses o años después del aborto. Puede ser buena idea acercarte con delicadeza a tu ser querido, especialmente si notas que está pasando por emociones difíciles. Recuérdale que estás ahí para apoyarle. Recuerda respetar sus límites y no presionar a alguien que no quiera compartir lo que siente.
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Quizá estés involucrado en este embarazo o tengas sentimientos muy fuertes al respecto. Tus sentimientos también son válidos y mereces apoyo. Sin embargo, es importante recordar que, al final, esta es la experiencia y la decisión de tu ser querido. Ser un buen acompañante significa priorizar las necesidades de tu ser querido en este momento. Considera hablar sobre tus propios sentimientos con un terapeuta, una amistad de confianza o un grupo de apoyo, para que puedas estar plenamente presente y brindar apoyo.
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Si eres la madre, el padre o la persona tutora de una paciente joven, te recomendamos que aprendas todo lo que te sientas cómoda o cómodo aprendiendo sobre el procedimiento con antelación (es decir, ¡lee esta guía!). Sabemos que puede ser abrumador ver a tu hija o hijo recibiendo atención relacionada con el embarazo, y que puedes sentir un fuerte impulso de protegerle.
El aborto es algo común. Hay muchísimas personas jóvenes que se hacen un aborto y luego viven vidas plenas. Algo que escuchamos con frecuencia de pacientes jóvenes es que el apoyo —o la falta de apoyo— de sus padres o cuidadores influyó enormemente en su capacidad para sanar y seguir adelante. Puede que sientas el deseo de “darles una lección” de alguna manera, pero, por favor, confía en nosotros: este no es el momento.
Te animamos a hablar con tu hija o hijo sobre cómo se siente. Sabemos que, como persona que quiere protegerle, a veces puedes sentir que el aborto es la única opción posible. Para las personas jóvenes, sentirse escuchadas puede marcar una gran diferencia. Si quieres ayuda para pensar en las distintas opciones, te recomendamos llamar a la línea de ayuda All-Options Talkline.
La verdad es que no podríamos decirlo mejor que este padre de una paciente de 15 años que recibió atención en una clínica que ofrece abortos avanzados:
«Creo firmemente que mantener una comunicación abierta con tu hija o hijo es fundamental, especialmente en momentos como este. Cuando tu hija o hijo se siente seguro viniendo a ti sin miedo a ser juzgado, se crea un espacio para afrontar decisiones difíciles con calma y reflexión, incluso sobre algo tan serio como un aborto.
Es importante recordarle a tu hija o hijo que puede hablar contigo de cualquier cosa. Cuando sabe que ser sincero nunca le traerá vergüenza ni castigo, es mucho más probable que acuda a ti desde el principio. En situaciones como esta, buscar apoyo cuanto antes realmente puede marcar la diferencia.
No hace falta que tengas todas las respuestas. Lo más importante es que tu hija o hijo se sienta comprendido, apoyado y escuchado. Tu presencia tranquila y firme puede convertir un momento aterrador en algo que se sienta más llevadero.
También quería compartir una cita que me llega mucho y que refleja algo en lo que creo profundamente
«Si consigo que mi hija o hijo se sienta con la confianza de hablar conmigo, incluso sobre las decisiones más difíciles, siempre acudirá primero a mí.»»